Transformación digital: los costos de quedarse atrás

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La transformación digital ha tomado mayor relevancia cada año y no adoptarla ya no es una opción para las empresas que quieren seguir siendo relevantes.  El mayor reto es repensar su negocio y adaptar sus procesos a las nuevas exigencias de un mundo digitalizado. Hoy, las organizaciones deben sopesar las consecuencias de no transformarse para dimensionar cómo esto les afectaría en el corto, mediano y largo plazo.

En los últimos años, el comportamiento de los consumidores y su relación con las empresas ha cambiado debido a que la tecnología móvil les ha facilitado la vida y quieren poder controlar todo a través de sus dispositivos. En este contexto, una pregunta que cualquier empresa debe hacerse, independientemente de la industria a la que pertenezca es: ¿su negocio puede continuar existiendo aún cuando no brinde una experiencia digital a sus clientes?

Quedarse atrás no es una opción si usted no quiere que sus competidores tomen ventaja en el mercado.  Los costos reales de no adoptar la transformación digital, son los siguientes:

  1. Perder relevancia. La velocidad en que están cambiando las cosas es mucho más rápido de lo que avanzan los negocios tradicionales.  El poder reinventarse y adaptarse debe ser casi en tiempo real, por lo que quienes no lo hagan, irán perdiendo relevancia y desapareciendo.
  2. Desventaja competitiva. Cuando las nuevas empresas ingresan al mercado e innovan en la industria, mantenerse al día es pertinente y las capacidades digitales son la mejor manera de ser ágiles frente a los cambios.  Experimentar es necesario para encontrar nuevos caminos y nuevas formas de hacer negocios.
  3. Incapacidad de recolectar analítica clave. Los datos que se generan en todas las áreas de la empresa son importantes para poder tomar acciones en momentos clave, personalizar la experiencia al cliente, conocer qué es lo que funciona y qué no. Sin este tipo de análisis, las empresas pueden cometer errores estratégicos desfavorables.
  4. Dificultad para retener y contratar personal valioso. Cultivar una cultura colaborativa y productiva mediante el uso de herramientas tecnológicas ayuda a los colaboradores a estar preparados y sentirse cómodos en un mundo digital.  La mayor fuerza de trabajo está compuesta por millenials y muy pronto por la generación Z, que son quienes crecieron con la tecnología en mano; por lo que, esperan que las empresas les ofrezcan innovaciones tecnológicas que les permitan realizar su trabajo de mejor manera.
  5. Ralentización del crecimiento de la empresa y sus ingresos. La falta de transformarse digitalmente hará del crecimiento, un reto. Saber que es necesario cambiar no es suficiente, la empresa necesita incorporar el cambio dentro de sus prácticas, cultura y procesos.

Dos tercios de los CEOs de las empresas Global 2000 planean situar la transformación digital en el centro de su estrategia corporativa.  Por su parte, de acuerdo con IDC, 55% de los negocios creen que tienen menos de un año para empezar a ver consecuencias financieras y perder su participación de mercado (market share) por no transformarse.

Las empresas que no respondan rápidamente a los cambios del mercado que son resultado de la innovación, empezarán a perder oportunidades, clientes y sus flujos de ingresos.  Hoy, arriesgar e innovar es fundamental.

Fuentes: Gartner, IDC Latinoamérica.

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